Introducción a la cultura de seguridad, parte 1

Mar 2 de agosto de 2011

¿Es posible lograr cero incidentes? Hay empresas y testimonios de que lo han logrado, pero, ¿cuál es el secreto?

En las empresas modelo de todo el mundo, la seguridad es guiada a través de programas institucionales de cultura de seguridad. La alta dirección y gerentes están plenamente convencidos e involucrados en los procesos de seguridad en el trabajo y continuamente acompañan a sus empleados para lograr las metas en seguridad. Conjuntamente logran los objetivos estratégicos de seguridad y cumplen la visión de cero incidentes.

 


Al iniciar el turno, Juan Rodríguez, operador de la ensambladora 4, llega a su estación  de trabajo. Ya ha pasado con su supervisor, revisó junto con su equipo las metas del día y escuchó los avisos e indicaciones de su jefe. Está listo para iniciar su jornada de trabajo.

Al verificar su equipo, descubre que la guarda que está por detrás de la banda, poco accesible, está floja, se le han caído ya dos, de los tres tornillos que la mantienen justa. Le llama a su supervisor, él le comenta que en la primera oportunidad pasará por mantenimiento para pedirles que vengan a arreglar su máquina y le ruega que, mientras eso suceda, trabaje con más cuidado. Le recuerda la política de la empresa “nada justifica una lesión”, así que enfatiza en el cuidado extremo que deberá tener Juan, finalmente, le dice, “es la guarda posterior y nada tienen que hacer tus manos ahí”.

Esta historia puede tener un sinfín de continuaciones y desenlaces. De hecho, podría tener también diferentes inicios. He relatado esta breve situación, porque no es ajena a la realidad de casi cualquier planta productiva en nuestro país e, incluso, de cualquier parte del mundo.

Obviamente la pregunta obligada es ¿existe cultura de seguridad en la empresa donde trabaja Juan Rodríguez? La respuesta rápida y plana sería que no. Se podría justificar desde el porqué estaba la guarda en esa situación, hasta porque Juan trabajó o tuvo que trabajar con esa condición, a pesar de ser una situación de menor riesgo. Se puede concluir que no existe cultura de seguridad, pero la forma en que Juan y su supervisor pensaron, tomaron decisiones y actuaron es, justamente, la cultura de seguridad.

En todas las empresas del mundo existe una cultura de seguridad, es inherente a la vida humana. La cultura es un componente dinámico de la vida humana en sociedad, simplemente sucede. La cultura se define por los valores que una sociedad comparte, actitudes, conocimientos y comportamientos característicos comunes en un grupo de personas que definen y forman el modo en que estas personas piensan, actúan y tomas decisiones.

Si este concepto de cultura lo llevamos a un medio organizacional y lo enfocamos a la seguridad y salud ocupacional, podemos definirla como un medio organizacional en donde los valores colectivos, actitudes, conocimiento y comportamiento relacionado con seguridad son definidos y mostrados. Las estrategias y decisiones que se toman, procedimientos que se llevan a cabo y acciones que se toman reflejan en general la cultura de seguridad.

El término cultura organizacional está basado en los estudios del Dr. Rensis Likert, quien lo describió como clima organizacional (The Human Organization, 1967), y más tarde se le empezó a llamar cultura organizacional. Este término no coincide con los términos sociológicos, pero a nivel administración de empresas se le llama así.

Las investigaciones de Likert fueron en el campo del comportamiento humano en sociedades productivas (empresas) y se enfocaron en diferentes áreas de los recursos humanos. Posteriormente fueron retomadas por Peters y Waterman (In Search of Excellence, 1980) y se popularizaron en la administración moderna. Estos autores dan un fundamento muy amplio y sustentado a las conclusiones de Likert y son consideradas como fundamentales en el estudio del clima organizacional, que incluye al clima de seguridad.

En la década de los ochenta, la administración de la cultura organizacional se volvió un tema popular y de gran interés entre los administradores. Los gerentes y directores empezaron a buscar la forma de “mejorar la cultura” de sus empresas y empezaron a desplegar en carteles y anuncios la “cultura de la empresa”.

Lo que hoy está comprobado es, que si la dirección de una empresa debe escribir y publicar su cultura, este acto no describirá su cultura, por el contrario, expondrá lo que quisieran que suceda en su empresa. Es muy simple, ningún trabajador necesita que se le explique la cultura de la empresa en que trabaja, todos la conocen.

Como la cultura de seguridad se da en una sociedad laboral de manera natural, debemos tomar como axioma elemental que los resultados de seguridad y salud en el trabajo de una empresa están determinados por esta cultura, antes que de cualquier otra variable. Lo que nos debe llevar a reflexionar sobre el enfoque de las acciones y esfuerzos que tradicionalmente llevamos a cabo para cuidar la salud de los trabajadores y de la empresa misma.

Continua -parte 2-.